El 67% de los viajeros considera que la espontaneidad por sí sola es motivo suficiente para hacer un viaje, según el “Travel Trends Report 2026” elaborado por HBX Group, compañía de tecnología de viajes B2B que conecta a hoteleros con unos 60.000 distribuidores en más de 135 mercados.
El estudio, publicado este año, sostiene que el negocio hotelero está dejando de anticiparse solo mediante el calendario de vacaciones, puentes o grandes celebraciones y empieza a responder a decisiones tomadas con pocas horas de antelación.
De la excepción a la costumbre
Durante décadas, buena parte de la demanda hotelera podía preverse en torno a un calendario relativamente estable: vacaciones, aniversarios, bodas o celebraciones familiares. “Viajar era una excepción, no una costumbre”, señala el informe. Ese patrón, según HBX Group, ya no se sostiene. Un 75% de los encuestados afirma que merece una recompensa tras un periodo de esfuerzo y esa recompensa cada vez con más frecuencia se traduce en una escapada de pocos días reservada casi de un día para otro.
El bienestar mental aparece como uno de los motivadores centrales de esta nueva forma de viajar. Un 95% de los encuestados considera que viajar beneficia la salud mental y entre los mayores de 50 años la intención de viaje alcanza el 70%. A esto se suma la normalización del trabajo remoto e híbrido, que ha eliminado barreras tradicionales para desplazarse cuando se desea, sin necesidad de esperar a un puente o a un periodo vacacional fijo.
La tecnología acorta la distancia entre inspirarse y reservar
Las herramientas de descubrimiento basadas en inteligencia artificial y las plataformas de reserva pensadas para móvil han reducido al mínimo el tiempo que transcurre entre ver algo atractivo y confirmar una estancia. Casi la mitad de los viajeros, según el informe, elige ahora un destino basándose únicamente en la influencia de las redes sociales, lo que convierte un vídeo o una recomendación en el punto de partida de una reserva concretada en cuestión de horas.
Para el sector hotelero, este cambio de comportamiento supone tanto un desafío como una oportunidad. Javier Cabrerizo, responsable de estrategia, transformación e inteligencia artificial de HBX Group, ha señalado que los viajeros reservan cada vez más itinerarios que combinan varios destinos y experiencias para aprovechar al máximo cada desplazamiento. La dificultad de anticipar la demanda con este nivel de espontaneidad obliga a las cadenas y plataformas de distribución a repensar cómo fijan precios, especialmente en el inventario de última hora y a rediseñar sus estrategias de fidelización.
El maximalismo, tendencia paraguas de 2026
HBX Group enmarca la espontaneidad dentro de una tendencia más amplia que denomina “maximalismo”, que también incluye estancias de lujo, itinerarios modulares y viajes orientados a experiencias intensas. El informe identifica además otros fenómenos paralelos, como el turismo de fandom vinculado a conciertos, series o eventos culturales, la búsqueda de sostenibilidad real más allá de lo declarativo, las escapadas de naturaleza y los viajes multigeneracionales. Este giro contrasta con las preferencias detectadas el año anterior, más orientadas al minimalismo, la desconexión digital y las escapadas de bienestar.
Los hoteles que funcionan como destino en sí mismos, por su entorno natural, su oferta gastronómica o su diseño, ganan protagonismo en este contexto, ya que favorecen tanto la fidelización como el consumo dentro del propio establecimiento. Otros informes del sector turístico, elaborados de forma independiente por distintas compañías, han detectado en los últimos meses tendencias similares hacia la espontaneidad y una combinación de impulso e intención en las decisiones de viaje para 2026, lo que refuerza la idea de que este comportamiento no responde a un fenómeno aislado, sino a un cambio más general en la manera de planificar los desplazamientos.