Google ha comenzado a desplegar en Estados Unidos, desde el jueves 27 de agosto, la posibilidad de encontrar, comparar y reservar hoteles directamente dentro de AI Mode, la interfaz conversacional de su buscador. La función permite completar todo el proceso (chatear para buscar habitaciones, comparar opciones, revisar condiciones de cancelación y pagar) sin salir de la plataforma, con el cobro integrado a través de Google Pay.
El hotel mantiene el control de la transacción

A diferencia de un marketplace propio, el hotel o la agencia de viajes online (OTA) sigue actuando como comerciante de registro, lo que significa que es quien cobra con la tarjeta, envía la confirmación de la reserva y ofrece atención al cliente en caso de problemas. Google, por tanto, se limita a facilitar la conversación y la ejecución del pago, sin convertirse en el operador de la transacción.
Entre los socios de lanzamiento figuran plataformas de reserva como Booking.com, Expedia, Hotels.com, Priceline y Trip.com, además de cadenas hoteleras como Choice Hotels International, Hilton, IHG Hotels & Resorts, Marriott International y Wyndham Hotels & Resorts. Google ha indicado que la función se ampliará a más socios en las próximas semanas.
Un desarrollo anunciado hace nueve meses
El proyecto se remonta al 17 de noviembre de 2025, cuando Julie Farago, vicepresidenta de ingeniería de viajes y búsqueda local de Google, confirmó que la compañía estaba desarrollando reservas agénticas de vuelos y hoteles dentro de AI Mode. La idea, explicó entonces, era que el usuario describiera lo que busca, comparara opciones y refinara criterios antes de cerrar la reserva con el socio elegido, dejando claro desde el inicio que Google no se convertiría en el operador de la transacción.
En mayo de 2026, durante Google I/O y Google Marketing Live, la compañía presentó el marco técnico que ampliaba su Universal Commerce Protocol (UCP) al sector hotelero. Este protocolo permite que una conversación con la inteligencia artificial se traduzca en una reserva ejecutada dentro de las propias interfaces de Google, manteniendo al hotel como responsable último de la transacción. El 7 de agosto, la compañía confirmó una prueba limitada en Estados Unidos con Booking Holdings entre los primeros socios y con Expedia, Marriott, Wyndham e IHG también colaborando, antes de ampliar el despliegue el 27 de agosto.
En el desarrollo técnico del protocolo, Amadeus figura como socio fundador para el ámbito hotelero, mientras que Sabre cumple un papel equivalente en el terreno aéreo. Este mismo modelo, que evita que Google se convierta en comerciante directo, ya se había aplicado previamente a la reserva de restaurantes y a la venta de entradas para eventos.
Más funciones de viajes en el mismo anuncio
Junto a la reserva hotelera, Google introdujo otras herramientas de viajes en AI Mode. Los usuarios pueden pedir que se rastreen precios de vuelos indicando ruta, fechas y filtros y recibir avisos por correo electrónico ante cambios de precio, una función que la compañía asegura utiliza precios actuales de más de 300 aerolíneas y sitios de viaje asociados y que está disponible en más de 180 países y territorios, con la excepción del Espacio Económico Europeo.
También se ha añadido la posibilidad de consultar cuántos puntos o millas se necesitan para determinados vuelos y hoteles. Al lanzamiento, esta función es compatible con Alaska Airlines, Hawaiian Airlines, American Airlines, Choice Hotels International, Hilton y Wyndham Hotels & Resorts y Google prevé sumar en las próximas semanas a Accor, Flying Blue, Hyatt, LATAM Airlines y Lufthansa Group. A diferencia de los hoteles, la compra de vuelos todavía redirige a sitios externos, por lo que el checkout hotelero es, de momento, la primera función de compra directa implementada dentro de AI Mode.
El precedente de “Book on Google”
Google no es ajeno a este terreno. La compañía había lanzado en 2015 la función “Book on Google” para hoteles, pensada para facilitar reservas a aquellos hoteles y agencias cuyos sitios web no estaban optimizados para móvil. En febrero de 2022 anunció su cierre, efectivo el 25 de mayo de ese año, alegando un bajo uso tanto por parte de los socios como de los consumidores. Un portavoz de la compañía explicó entonces que, con el tiempo, la mayoría de usuarios había preferido reservar directamente en los sitios de los socios, ya fuera el propio hotel o una agencia online. Meses después, en septiembre de 2022, Google confirmó también la retirada progresiva de “Book on Google” para vuelos, con desactivación total prevista para finales de marzo de 2023.
El nuevo despliegue en AI Mode retoma así una ambición que la compañía ya había intentado antes sin éxito, aunque con un enfoque distinto: en lugar de un buscador tradicional de reservas, la función se apoya en un asistente conversacional y en un protocolo de comercio pensado para integrarse con los sistemas de los propios socios. Queda por comprobar si esta segunda aproximación logrará el nivel de adopción que no alcanzó su predecesora.