La inversión hotelera en España alcanzó en 2025 su segundo mejor registro histórico, con 194 operaciones y un crecimiento del 30% respecto al año anterior. En ese contexto, los hoteles y apartamentos turísticos están reforzando sus espacios exteriores (terrazas, azoteas y jardines) como una vía para atraer clientes y generar ingresos durante todo el año.

La ubicación y la piscina, factores decisivos para reservar

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Según un informe del Observatorio Nacional del Turismo Emisor (ObservaTUR), la ubicación es el aspecto más valorado a la hora de reservar unas vacaciones, con una puntuación de 4,2 sobre 5. Le sigue la tecnología del hotel, con un 3,4 sobre 5 y después aparecen la piscina y las vistas, elementos vinculados directamente a los espacios exteriores del establecimiento.

Jesús Tirado, director de Proyectos en Lumon España, explica que “una de las características más demandadas en viviendas y hoteles son los espacios exteriores. Por ello, muchos hoteles nuevos empiezan a introducir espacios como jardines, terrazas y azoteas”.

El acristalamiento, una tendencia para rentabilizar terrazas todo el año

Contar con terrazas, azoteas o porches se ha convertido en una tendencia dentro del sector hotelero. Los viajeros buscan disfrutar de estos espacios tanto en habitaciones como en zonas comunes, lo que ha impulsado la demanda de soluciones de acristalamiento que permitan mantenerlos operativos en cualquier estación del año, ampliando así la vida útil de estas superficies más allá de los meses de verano.

“En Lumon hemos notado un aumento en la demanda de acristalamiento de terrazas y azoteas de hoteles con el objetivo de que los clientes puedan disfrutar durante todo el año de estos espacios. Además, esto se convierte en un beneficio económico añadido para estos establecimientos”, señala Tirado.

Javier Martínez, vicepresidente ejecutivo del Grupo Lumon, apunta que tras la pandemia los hoteles necesitaban recuperar su nivel de ocupación y que invertir en terrazas y espacios exteriores se convirtió en una respuesta directa a esa necesidad. “Unas buenas vistas, una piscina o simplemente salir de tu habitación a tomar el aire es un factor que valorar para muchos”, afirma.

Madrid, Baleares, Canarias y Málaga concentran la inversión de lujo

El acristalamiento de espacios exteriores también refuerza el posicionamiento de los hoteles en el segmento de alta gama, uno de los que más crece en España. En 2025, los establecimientos de cuatro y cinco estrellas concentraron la mayor parte de la inversión hotelera y, en el primer semestre de 2026, llegaron a representar el 85% del volumen invertido, según datos de CBRE. Este dato refleja un cambio en el perfil del inversor, cada vez más orientado hacia activos de mayor categoría y con mejores prestaciones para el huésped, entre las que los espacios exteriores ocupan un lugar destacado.

Dentro de la inversión hotelera de lujo, Madrid lidera la captación de capital con el 21% del volumen total, seguida de Baleares con el 20%, Canarias con el 18% y Málaga con el 11%. Martínez destaca el caso de Málaga como un destino en ascenso: “En Lumon hemos ayudado a muchos hoteles de esta zona a sacar rentabilidad a sus terrazas y azoteas a través del acristalamiento”.

Proyectos en Nerja y Marbella

Lumon instaló en el Ona Marinas de Nerja, propiedad de Ona Hotels & Apartments, aproximadamente 80 metros cuadrados de acristalamiento para ampliar la terraza del restaurante del complejo. Según explican desde la cadena, en invierno el espacio disponible se incrementó hasta los 120 metros cuadrados, lo que permitió aumentar el número de mesas y sillas hasta llegar a los 70 comensales. La instalación ilustra cómo una intervención relativamente contenida en superficie puede traducirse en un incremento notable de la capacidad de un espacio de restauración durante los meses de menor afluencia.

En el Hotel Amare Marbella, Lumon realizó una instalación total de 286 metros cuadrados de acristalamiento en la primera, segunda y novena planta, además de reformar la zona del Beach Club. Se emplearon cristales altos tanto en zonas exteriores como interiores para dividir espacios y adaptarlos al número de comensales, una intervención con la que el hotel ganó en modernidad y capacidad operativa. El proyecto combina varias plantas del edificio con una zona de playa, lo que permite al establecimiento ofrecer distintos ambientes acristalados según la época del año y el tipo de evento.

Martínez resume el potencial de estas soluciones en los hoteles: “Las zonas donde más potencial tienen son las vinculadas al ocio y la restauración, como las plantas bajas, terrazas y azoteas. Son espacios que generan ingresos añadidos si consigues mantenerlos operativos durante todo el año”.

España, destino europeo preferido para la inversión hotelera

El impulso a los espacios exteriores coincide con un momento expansivo para el turismo español. Durante el primer semestre de 2026, España recibió más de 55 millones de viajeros, el mejor registro histórico para ese periodo del año. El país se mantiene, además, como el destino europeo más atractivo para la inversión hotelera por tercer año consecutivo, según CBRE, con Barcelona como la ciudad que concentra más inversión y Madrid situada entre las tres primeras posiciones.

“España sigue demostrando su capacidad para atraer inversión hotelera en un mercado en continuo crecimiento, donde los establecimientos ofrecen algo más que un alojamiento: experiencia, diferenciación y capacidad de rentabilizar cada metro cuadrado”, concluye Martínez, quien apunta que los espacios exteriores todavía tienen margen de crecimiento dentro de esta estrategia. Este panorama sitúa a los espacios exteriores como una de las variables que hoteles y apartamentos turísticos seguirán trabajando en los próximos ejercicios para diferenciarse dentro de un mercado cada vez más competitivo.